Deuda Pública
La deuda pública es una herramienta utilizada por
el gobierno para corregir el inconveniente de falta de dinero en el presupuesto
general, por ejemplo, cuando se necesita un mínimo de tesorería (dinero en
caja) para afrontar los pagos más inmediatos y cuando se necesita financiar operaciones
a medio y largo plazo, fundamentalmente inversiones.
La deuda que contrae el gobierno del país, no solo
incluye los préstamos tomados por el gobierno central sino también los que
contraen organismos regionales o municipales, institutos autónomos y empresas
del Estado,
ya que los mismos están debidamente garantizados por el gobierno nacional.
La deuda pública suele dividirse en deuda a corto y
a largo plazo, así como en deuda pública interna, contraída ante acreedores del
país, y deuda pública externa, contraída ante prestamistas del extranjero.
Adquirir una deuda es una práctica ampliamente
ejecutada en el mundo moderno, especialmente en América
Latina debido al desarrollo
y descubrimiento de nuevas fuentes
de recursos naturales que requieren capital de inversión. Para que los Estados
puedan asumir ciertos consumos e inversiones sociales, en el presupuesto se
obtiene un déficit donde encuentra un mayor gasto que lo recaudado, debido a
los compromisos políticos y sociales que asume las entidades publicas.
En el siguiente cuadro, se ve como ha ido
evolucionando la deuda en América
Latina, en el sector de la Comunidad
Andina y comparándola con la evolución
en el Ecuador
(ver Cuadro 1), donde vemos con claridad como ha existido un aumento constate
de está en toda la región, siendo una característica a nivel global, ya que el
desarrollo ha sido identificado con estrategias
de endeudamiento para poder
mantener los políticas económicas.
La inelasticidad de variados gastos fiscales y la
imposibilidad de aumentar la presión
tributaria más allá de cierto punto, suelen llevar a un círculo de creciente
endeudamiento, puesto que al gobierno le resulta imposible hacer frente a tales
compromisos y a los gastos corrientes por medio de los ingresos
ordinarios que perciben.
El monto del PIB
que se le dedica a la deuda sobre pasa más de la mitad (ver cuadro 2), los
gobiernos de turno siempre han tenido una política de cumplir con las obligaciones
que les imponen los acreedores de la deuda, por eso gran parte del excedente de
la producción nacional se va para pagar los intereses, y no existe el
suficiente capital para poder reinvertir.
La deuda del país en los últimos años (2005 – 2006)
va generando un descenso porque gracias al precio
del petróleo,
el excedente obtenido fue a parar a un fondo estatal que se encargaba de
mantener la deuda al día y recompra los bonos en el mercado, así se creo un ambiente
seguro
para los tenedores de deuda. Pero en el aspecto social no se genero
ninguna inversión, el dinero
adicional no fue a los sectores de la producción sensible, como ha sido siempre
la tónica tomada por los grupos
de poder que en cada periodo controlan el estado.
El gobierno busca por lo general reforzar las
deudas a corto plazo cambiándolas en deudas de largo plazo, más fáciles de
manejar, pero en todo caso, cuando la deuda interna total sobrepasa cierto
nivel, se recurre muchas veces a emisiones suplementarias de moneda nacional
con el objeto de atender estos compromisos, pero en el Ecuador esta practica no
es posible por la falta de control
en el dólar. Pero en gran parte de la historia ello causa una
presión de tipo inflacionario en el país cuando se tenía el sucre, puesto que
las nuevas emisiones se producían sin un respaldo de divisas
o en bienes producidos por el país.
En el caso de las deudas externas, que debe pagarse
en dólares o en otras divisas, resulta imposible recurrir a esta conocida
salida. Por tal razón los países Latinoamericanos y el Ecuador que acumulo en
las últimas décadas crecientes saldos negativos en sus transacciones externas,
se vieron obligados a realizar profundos ajustes en sus economías a partir de
los últimos años de la década de los ochenta.

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